Trucos para el datado de Trepadores azules (Sitta europaea)

La mayor parte de la bibliografía no ofrece respuestas demasiado claras para diferenciar jóvenes de adultos de Sitta europaea, al tiempo que algunos autores como Svensson afirman no encontrar diferencias siginificativas en el plumaje de ambas edades en la especie. Sin embargo, sí es posible datar a muchos de ellos con fiabilidad si atendemos a algunas diferencias concretas que pueden aplicarse en realidad a la mayoría de paseriformes.

Recientemente he anillado varios individuos jóvenes y adultos de S. europaea, por lo que he podido comprobar en las caracterísitcas de su plumaje algunos de estos rasgos.

La muda parcial

Los individuos jóvenes realizan una muda parcial que incluye plumas del cuerpo, pequeñas y medianas coberteras, la gran cobertora más interna, y ocasionalmente alguna terciaria, como vemos en el croquis propuesto por Blasco-Zumeta.

 croquis

No conviene perder el tiempo en diferenciar la primera gran cobertera de las demás, y, muchas veces, tampoco en descifrar si el tono de las terciarias difiere entre sí o con las secundarias para advertir una muda parcial. Podemos fijarnos más bien en el contraste entre grandes y medianas coberteras, que debe existir, o mejor aún, en las propias medianas coberteras. He podido observar  que algunos ejemplares jóvenes dejan retenidas, en el mar de azul plumizo que forman las pequeñas coberteras, una, dos o tres de estas plumitas que saltan a la vista si uno se fija con detenimiento.

Las barras de crecimiento

La formación de la pluma se lleva a cabo utilizando como materia prima las proteínas y otros elementos que un ave ingiere con la dieta, y éstos pueden escasear dependiendo de múltiples factores. Por ello, si durante la formación de la pluma la alimentación no es equilibrada, aparecen zonas de diferente densidad en la pluma, correspondiendo a la cantidad de materia prima con la que fueron formadas. Dado que el crecimiento es relativamente rápido y unidireccional, las carencias alimenticias se manifiestan como barras habitualmente finas, menos densamente pigmentadas que el resto de la pluma. Todas las edades del ave son susceptibles de presentar barras de crecimiento, pero en los adultos la formación de una pluma está desfasada en el tiempo con la siguiente, porque no generan todas las plumas a la vez (las anátidas sí, pero hablo aquí de paseriformes). Las barras de crecimiento de un adulto, si aparecen, están desordenadas y siguen un patrón desfasado de unas respecto a otras. En los pollitos que se desarrollan en el nido el crecimiento de las plumas es simultáneo y rápido, por lo que, de existir barras de crecimiento, aparecerán continuas, seguidas. Esto es lo que pude ver en alguno de los jóvenes trepadores azules cuyo datado era en principio difícil.

ala1Detalle de las barras de crecimiento en el ala derecha de un Trepador azul (Sitta europaea) juvenil

 

Desgaste del plumaje

Dado que los adultos sí mudan las plumas de vuelo y los jóvens del año no, cuando avanza el otoño estas plumas muestran una abrasión en la zona terminal muy distinta en un grupo de edad y otro. Un individuo joven del año formó además estas plumas de forma rápida, con menos recursos, y en general desarrolla un plumaje de peor calidad que el adulto, menos pigmentado. Todos estos factores desembocan en que ese desgaste es más notable en otoño en un joven que en un adulto, y nos puede servir también como cirterio adicional para el datado.