Anillamiento en Polonia

Durante la pasada semana del 14 de abril pudimos realizar algunas jornadas de anillamiento en Varsovia enmarcadas en el estudio de medios urbanos. El lugar escogido fue el maravilloso parque de Lasenki Królewskie, en la capital polaca.

Con la ayuda de Borja Jiménez, pudimos capturar 33 aves para anillamiento científico de 9 especies diferentes. Adicionalmente, capturamos un Arrendajo común (Garrulus glandarius) que no fue anillado por no disponer de la anilla para la especie. Recordemos que cada especie lleva su tamaño y tipo de anilla, y en este caso los arrendajos llevan asignada un modelo del cuál no teníamos remanentes. Aunque tengamos un tamaño similar, o el tamaño correcto de otro material (por ejemplo aluminio frente a acero) es mejor optar por liberal al animal sin marcarle antes que colocarle una anilla equivocada.

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Entre otros caracteres, son especialmente útiles a la hora de datar a los arrendajos las espectaculares cobertoras primarias que exhiben un intenso azul resultado de un color estructural. No es un pigmento, se trata del resultado de una reflexión selectiva o iridiscencia, una estrategia muy utilizada en las aves y algunos insectos para mostrar colores vivos que se acentúan con la luz. En esas plumas, las barras negras se desarrollan como barras de crecimiento. Es decir, tienden a variar en su grosor, forma y distancia relativa entre unas y otras de la misma forma que varió la alimentación en el nido cuando el ave las desarrolló por primera vez. En un adulto, estas barras tienden a ser más homogéneas, anchas, y numerosas. Concretamente, Svensson detalla que aparecen 10-12 en el adulto y 6-8 en individuos jóvenes, pudiendo aparecer 9 en ambos. Ene ste caso, aunque algunas plumas llegan a presentar 9 barras, vemos que la heterogeneidad de las barras y el aspecto desflecado de las mismas nos permiten datar a este individuo como un joven nacido el año pasado (Edad 5).

El resto de las aves capturadas en Lasienki fueron anilladas, o lo estaban ya. Concretamente tuvimos 3 recuperaciones de aves ya anilladas, en este caso por mí el pasado 26/11/12 en el mismo lugar, y fueron dos carboneros comunes y un herrerillo común. Estos individuos ponen de manifiesto la lealtad a un mismo lugar de invernada y reproducción, algo que venimos observando de forma común para este grupo de especies en medios urbanos, donde la disponibilidad de alimento es alta y constante, y donde muchos depredadores faltan.

Otra caracterísitca de esta jornada de anillamiento, fue la elevada proporción de machos sobre hembras en todas las especies, en especial de Parus major, cuyas hembras se encuentran ya en su mayoría incubando. Se capturaron de esta especie un 77% de machos, y del 23% de hembras un 66% tenían un nivel de placa incubatriz 2 o 3, y/o estaban grávidas. Ahondaremos en el conocmiento de lo que es una placa incubatriz en artículos sucesivos.

placaest

En la imagen vemos una placa incubatriz en una hembra de Carbonero común (Parus major), en un estado 2 de desarrollo. Como comentaremos, se trata de una zona en la que se pierden las plumas corporales, y aumenta localmente la irrigación sanguínea, de modo que los 37.7 ºC que son necesarios para la incubación de los huevos sean más fácilmente transferibles a éstos. A la derecha, una hembra de estornino pinto (Sturnus vulgaris). En España esta especie sólo nos visita en invierno, acompañando a los numerosos grupos de estornino negro (Sturnus unicolor) que habitan en la Península Ibérica. Curiosamente, Linneo no describió al estornino negro en su clasificación de 1758 y tuvo que esperar a ser descubierto y separado por Temminck en 1820, más de 6 décadas después. En la imagen, una hembra diagnosticable por la base rosada del pico, que los machos tienen azul. Esta diferencia sólo es observable en época de celo. En los estorninos capturados, también hubo una mayor proporción de machos (75%) sobre las hembras (25%).

Una de las ventajas de capturar parejas que vuelan juntas durante estos días preciosa a las puestas, es que podemos apreciar nítidamente numerosos detalles del dimorfismo sexual de la especie. En este caso, observamos una pareja de Picos medianos (Dendrocopos medius) – muy escasos en nuestro país, y otra de Trepadores azules (Sitta europaea). En este último caso, resultane specialmente llamativas las infracobertoras caudales color ocre, oscuras, del macho (derecha) frente al tono marrón claro que presenta la hembra.

medius sitta

Por último, comentar que cerca de la ubicación de las redes había una colonia de zorzales reales (Turdus pilaris) muy agresivos con los córvidos y ardillas que se acercaban a los nidos. El sistema de defensa de esta especie consiste en defecar sobre los intrusos, a los que persiguen fervientemente con este fin.

pilaris

Cyanistes caeruleus 5 +1c

Parus major 11 + 2c

Sitta europaea 2

Dendrocopos medius 2

Sturnus vulgaris 4

Certhia brachydactyla 1

Turdus pilaris 1

Sylvia atricapilla 1

Erithacus rubecula 1

Fringilla coelebs 1

Garrulus glandarius 1 (no anillado)

Esfuerzo: 6h, 12 + 9 m.

 

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Autillos en Madrid

Dentro del programa de anillamiento en medios urbanos que intento arrancar desde hace algún tiempo, quedaba por intentar la captura de autillos dentro de la ciudad de Madrid. El día 19 de abril pudimos anillar el primero del año.

Los autillos son rapaces nocturnas migratorias que se reproducen en el sur y este de Europa siguiendo una línea latitudinal hacia el este abarcando Italia, Croacia, Turquía, Rumanía, y faltando en los límites más norteños del continente.
Los jóvenes realizan una muda postjuvenil parcial a finales de verano que incluye plumas del cuerpo, y pequeñas y medianas coberteras. Los adultos realizan en cambio una muda completa que detienen sin completar el ala, pero la completan en los cuarteles de invernada para volver con el plumaje nuevo a los lugares de reproducción.

autillogral

Por ello, son estas plumas no mudadas por los jóvenes en su ya segundo año de vida, las que nos van a permitir diferenciar individuos de segundo año (código edad Euring 5) de adultos nacidos antes del año anterior (código edad Euring 6). Aunque las diferencias no son siempre evidentes en todos los individuos, debemos fijarnos en el diseño, forma y calidad de la pluma, y evidentemente en el grado de desgaste de éstas. Como se comentará en un artículo a parte, las plumas de los jóvenes que abandonan el nido son en la mayoría de las especies distinguibles de las de los adultos por presentar un diseño y una textura especiales (color, densidad de pigmentación, tendencia a desflecarse). En el caso de una muda parcial como la postjuvenil en Otus scops, será especialmente notable el desgaste de un individuo que no ha mudado esas plumas desde que ha salido del nido en la primavera anterior, y que además ha tenido que realizar un viaje de cientos o miles de kilómetros. El adulto, en cambio, mudó esas plumas en los propios cuarteles de invernada, con lo que aparecerán relativamente nuevas.

autilloala

El individuo de la imagen presenta un plumaje bastante nuevo, con algunas plumas desflecadas por la manipulación en la red pero en esencia sin un desgaste ni abrasión evidentes.
Además del desgaste, un carácter de enorme importancia a la hora de datar aves con este tipo de muda, el patrón del propio diseño de la pluma (el dibujo, o barreado de la pluma), y la propia forma de esta, pueden ayudarnos a saber la edad del ave. Comparamos aquí el diseño de las primarias de nuestro ejemplar (izquierda) con el diseño típico de las primarias de un joven (derecha, arriba) y un adulto (derecho, abajo).

primarias

Encontramos unas primarias anchas y de extremo redondeado más que puntiagudo, con un barreado que presenta la última barra oscura evidente, aunque sea más estrecha que las anteriores, y además está relativamente cerca del extremo distal de la pluma.

La ausencia general de desgaste, el plumaje relativamente nuevo, y las plumas anchas y de extremo redondeado con diseño característico, nos permiten datar este ejemplar como un adulto, nacido antes del año pasado (código Euring 6).

El sexo del individuo se determinó mediante la exploración de la zona abdominal y pectoral, donde se advirtió una placa incubatriz bien desarrollada que es propia de las hembras. En esta especie también es especialmente útil la medida de la octava primaria (F8), aunque en este individuo no fue determinante; se ha descrito que F8 mayores de 124 mm permiten sexar como hembras, mientras que valores inferiores pueden corresponder a ambos sexos.

Jornada de anillamiento en Navacerrada

El pasado sábado 5 de abril tuve la ocasión de anillar en el término municipal de Navacerrada (Madrid), con el objetivo de seguir prospectando zonas urbanizadas de la Comunidad de Madrid.
Además, siempre es agradable realizar jornadas de anillamiento en compañía de amigos que además muestran y cultivan su interés por la naturaleza.

En este caso, la jornada se realizó en una finca privada a unos 1200 msnm, y pudimos capturar para anillamiento científico un total de 8 aves pertenecientes a 3 especies distintas en las dos horas que permaneció la red colgada.

Parus major – 2
Periparus ater – 4
Cyanistes caeruleus – 2

herr

La mayoría de los páridos viajan ya en pareja, y es interesante poder capturar individuos ya emparejados donde el dimorfismo sexual muchas veces enmascarado la mayor parte del año, empieza a ser ya evidente cuando capturamos ejemplares comparables entre sí. En el caso de esta fotografía, vemos a la derecha en primer plano al macho con un azul más intenso en alas y píleo, blanco puro en mejillas y frente, y datos biométricos en general más grandes. Además, la cloaca es ya prominente.

carb

En el caso del carbonero común, la intensidad del color y el brillo irisado de las partes negras es también de ayuda para diferenciar sexos, pero debemos fijarnos sobre todo en el patrón y en la extensión abdominal del color negro. En la hembra (izquierda) éste se va diluyendo con el amarillo hasta desaparecer o hacerse poco evidente. La “corbata” negra del macho tiende en cambio a ensancharse, llegando hasta la cloaca.

Para terminar, me gustaría animar desde aquí a los anilladores y en general al aficionado a la naturaleza a adoptar los nuevos nombres científicos que se van describiendo para las especies. Afortunadamente, la ornitología se vale como cualquier ciencia del aporte de varias ramas del conocimiento, y en este caso taxónomos y genetistas publican desde hace algunos años numerosas revisiones del mapa genético de las aves. De esta manera, estas tres especies que antes pertenecían al mismo género (Parus sp.), están ahora separadas en tres géneros distintos. Estos cambios, que popularmente resultan a veces incómodos de implementar en nuestra toma de datos, son fundamentales y explican casi por sí solos otro tipo de diferencias que otras ramas del conocimiento se han encargado de estudiar. En El Diario de las Aves utilizaremos estos nombres de modo general, que el interesado puede consultar en la lista publicada y renovada continuamente del IOC sobre todas las especies descritas en el planeta: http://www.worldbirdnames.org/